
— Kokoro. Ecos y apuntes de la vida íntima de Japón - Lafcadio HearnA la muchacha refinada la prepararon para la condición de estar, en teoría, a merced de su marido. Le enseñaron a no mostrar nunca ni celos, ni pena ni rabia, ni siquiera en las circunstancias en que se dieran los tres; de ella se esperaba que superara los defectos de su señor con pura dulzura. En resumidas cuentas, se le exigía que fuera casi sobrehumana;